antes de Virgilio esto era lo que tenía por mascota en el balcón de mi casa...
estuvo ahí por meses.
un día me percaté que había una paloma a la cual le encantaba descansar detrás de las tromenteras.
otro día se levantó y dejó ese huevo detrás.
varios días después vino a calentarlo...
pero un día,
ya no recuerdo cual,
decidió no volver más...
y ahí se quedó por semanas.
Semanas!
y nada.
todos los días me levantaba a ver si había algún cambio,
una grieta,
una señal de vida..
y nada.
Nada.
un día, así como llegó,
no estaba más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario